lunes, 6 de abril de 2009

El parque de la Guineueta. Mi primer parque.

El parque de la Guineueta es mi primer parque. Ya paseaba por ese parque (fotos de tamaño reducido y en b/n lo confirman) cuando el tranvía pasaba por la Plaza Lluchmajor, que es donde tiene la entrada principal el parque.


El parque está situado en uno de los dos polígonos que configuran el barrio de la Guineueta, un topónimo vinculado al torrente de la Guineu, que atraviesa los terrenos.

En todos estos años ha ido sufriendo varias remodelaciones, pero ninguna de gran importancia, un circuito de footing o un chiringuito es lo único que el visitante antiguo como yo puede constatar.

El parque es de forma alargada y ascendente, siendo la frontera natural entre los barrios de la Guineueta y Roquetes.

La ascensión es suave, pudiendo usar escaleras livianas o caminos. Por todo el parque hay infinidad de bancos para sentarse.





El parque está dividido en cuatro diferentes niveles. En el nivel de abajo, es la zona donde están las palmeras más antiguas, que dan una perfecta sombra, acompañadas por otros árboles.

El segundo nivel es el más grande, toda llena de árboles y el chiqui-park y el chiringuito. Esta zona también es usada para los conciertos de las fiestas y otros eventos como romerías y bailes de sardanas. Entre estos dos niveles hay un estanque rodeado de mucho césped, donde se encuentra el icono del parque en hierro pintado de 5 m de longitud y 1,5 m de altura, obra de Julià Riu i Serra: la Guineu (el zorro).



La otra escultura del parque (en realidad un monumento) fue una iniciativa del Centro Andaluz de Cataluña y es un homenaje de Barcelona a Blas de Infante. Se trata de un conjunto formado por una hilera de pequeñas columnas truncadas de diferentes alturas (ocho, como las provincias andaluzas) hechas en mármol rosa y situadas sobre una base aplacada de granito negro, obra de Josep Lluís Delgado.





El tercer nivel es un área de bancos y mesas. Es la zona del vicio. Es donde se reúne la gente de la tercera edad (en su mayoría hombres) a jugar a las cartas. Es todo un espectáculo.

El cuarto y último nivel está compuesto por una zona de juegos de cuerdas y troncos y una mesa de villar. En esta zona es donde se encuentran los pinos más grandes del parque. Son gigantescos.

Y para salir se sube unas angostas escaleras que te llevan a la Vía Falencia, justo en frente se de la sierra de Collserola, o media vuelta y hacer el camino al revés y salir por alguna de las puertas laterales de las que dispone en todos los niveles.


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miércoles, 14 de mayo de 2008

Parque de Diagonal Mar

Jardineras gigantes




El parque de Diagonal Mar es un parque construido en el año 2002. El parque es el segundo más grande de Barcelona con unas catorce hectáreas de superficies. En un barrio donde se combinan edificios para particulares (de diseño y muy caros) junto a edificios de oficinas y los últimos grandes hoteles de las mejores cadenas hoteleras ( Hilton, A.C., Hesperia, Vinci, Barceló,etc.) construidos en la ciudad, al lado del centro comercial de Diagonal Mar y cerca del Forum de Barcelona.Es un parque que tiene inicio en la propia línea de mar (calle García Faria) y finaliza en la Avenida Diagonal.

El parque está dividido en dos partes ya que la calle del Taulat pasa por medio.La parte entre García Faria y Taulat es la más pequeña, pero eso no hace que posea una gran variedad de árboles y plantas y un pequeño estanque donde habitan algunos patos. Sus caminos cortos pero amplios te permiten rodear todo el recinto. En los caminos hay bancos aunque los árboles que hay no están en la misma zona, siendo pues, bancos exclusivos para tomar el sol, cosa que debido a la orientación del parque es una cosa que no falta.

La segunda parte y más grande es la correspondiente al espacio entre las calles de Taulat y la Avenida Diagonal y Selva de Mar y Joseph Plá. Es un espacio muy grande donde a parte de un gran área de grandes y diferentes árboles, hay una gran zona para que los niños se cansen de correr. Sun caminos son amplios.

Posee grandes pérgolas formadas por cables y tubos de acero, jardineras gigantes decoradas con azulejos, extensas praderas de césped, asientos y esculturas de innovador diseño, zonas de paseo (andando y en bicicleta), un anfiteatro, zonas de juego infantil, áreas deportivas, zona reservada para perros, la Montaña Mágica con sus toboganes de diferentes tamaños, un lago con una pasarela muy amplia para poder cruzarlo. En este estanque a parte de patos también hay cisnes, cosa que hace que el estanque parezca más hermoso (cosas que tienen los cisnes).

Pero lo que hace diferente a este parque es la aplicación de criterios de desarrollo sostenible: uso de especies autóctonas que consumen menos agua y de fácil mantenimiento, riegos y estanques que aprovechan capas freáticas, e incluso el aprovechamiento de la tierra extraída en las excavaciones para conformar la estructura del parque. El parque supuso un paso en la recuperación de la zona industrial y de hecho se asienta sobre los terrenos de una antigua fábrica.

En resumidas cuentas otro parque que merece la pena visitar.


Los cisnes en el lago.










sábado, 10 de mayo de 2008

El Parque del Laberinto: Digno de perderse en él.





El parque de El Laberinto, es sin lugar a dudas el lugar perfecto para perderse en Barcelona.

Está ubicado en la falda de la sierra de Collserola, detrás del Velódromo de Horta.

En su interior podemos disfrutar de hermosos jardines, fuentes, cascadas y estatuas, toda una oda a la cultura griega.

El parque consta de diferentes niveles y zonas por donde pasear y disfrutar del silencio solo roto por el trinar de los pájaros.

Y en el centro del parque, la piedra angular: el laberinto. En su entrada corona una inscripción de la historia de Ariadna y Teseo. Es una invitación a entrar. Si te decides a entrar, empezará una prueba que poca gente ha podido sentir: estar perdido. Esa sensación de pérdida solo está mitigada por la seguridad de que te pierdes en un espacio pequeño y que constantemente te cruzas con gente que al igual que tú están perdidas.
Si se va en compañía, a veces te separas en el camino y el juego cambia. Tienes un rival. Cuando consigues salir, te das auténtica cuenta de que dentro del laberinto el tiempo no pasa, y, ya fuera, parece que han pasado días…..

Existe también un canal por el que patos y hermosos cisnes pasean a sus anchas.

Debido a la perfecta luz que entra entre los árboles, se puede disfrutar de unos impresionantes reflejos en los estanques y en el canal.

Es un lugar idóneo par ir con niños, con tu pareja, o simplemente solo y perderte.

Para poder visitarlo solo se necesitan dos cosas: Ganas de tranquilidad y un billete de metro y bajarte en la parada de “Mundet” de la línea 3 .

El parque posee un aparcamiento gratuito: no así el parque que es el único de Barcelona en el que se tiene que pagar unas monedillas excepto miércoles y domingos.

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